De la mano de Arce, el partido de Evo retorna al poder en una Bolivia dividida y en crisis

El candidato Luis Arce, artífice del milagro económico en el gobierno de Evo Morales, tomará las riendas de una Bolivia polarizada y en crisis económica tras una contundente victoria en las urnas, según proyecciones de dos encuestadoras privadas.

Con el escrutinio en lento avance, Arce y Morales proclamaron anoche la victoria, que fue reconocida por la propia presidenta de facto Jeanine Áñez, quien sucedió a Morales cuando fue derrocado hace 11 meses, en medio de una convulsión social.

Bolivia «ha recuperado la democracia, quiero decirle sobre todo a los bolivianos, hemos recuperado las esperanzas», declaró Arce -a quien sus seguidores llaman ‘Lucho’-, junto a su vicepresidente, David Choquehuanca, excanciller de Morales (2006-2019).

«Lucho será nuestro presidente (…), él devolverá a nuestra patria el camino del crecimiento económico», dijo Morales desde su exilio en la Argentina.

Áñez, rival del Movimiento Al Socialismo (MAS), admitió rápidamente la victoria de Arce y lo felicitó.

En cambio, el principal rival del economista, el exmandatario centrista Carlos Mesa (2003-2005) mantuvo hasta ahora el silencio.

Su vocero, Ricardo Paz, dijo que esperaban «con paciencia y con tranquilidad» el resultado del final del Tribunal Supremo Electoral, informó la agencia de noticias AFP.

Según el canal de televisión Unitel, Arce se adjudicó en primera vuelta la presidencia con 52,4% de los votos, muy por encima del 31,5% de Mesa, su inmediato rival.

En tanto, la fundación Jubileo dio a Arce el 53% de los votos y a Mesa el 30,8%.

Ambas encuestas privadas pusieron fin a la incertidumbre que imperaba en el país siete horas después del término de la votación, sin que las autoridades electorales informaran sobre los resultados preliminares.

Arce y Mesa eran los candidatos favoritos en esta votación desarrollada en una jornada tranquila, aunque envuelta en temores a que se repitieran los incidentes tras los comicios de octubre de 2019, anulados por denuncias de fraude, y que terminaron con la salida de Morales bajo presión de la cúpula militar del país.

Las autoridades electorales decidieron a última hora suprimir en estos comicios el conteo rápido, basado en la transmisión de las actas de los colegios electorales por foto.

Economista de 57 años, Arce estudió en la estatal Universidad Mayor de San Andrés, en La Paz, e hizo una maestría en la universidad británica de Warwick.

Trabajó 18 años en el Banco Central, donde ocupó diversos cargos, y fue ministro de Economía y Finanzas casi todo el periodo de Morales, con una pausa de 18 meses. Tiene un perfil más tecnócrata que político.

Bajo Morales, Bolivia elevó su Producto Interno Bruto (PIB) de 9.500 millones de dólares anuales a 40.800 millones y redujo la pobreza del 60% a 37%, según datos oficiales.

La bonanza permitió pagar bonificaciones a miles de mujeres embarazadas, escolares y ancianos, e inversiones millonarias para intentar industrializar loa explotación del litio y el gas natural.

Unos 7,3 millones de electores estaban llamados a votar y lo hicieron en un ambiente tranquilo pese a las tensiones de la campaña, con las ciudades bajo resguardo militar y policial.

Ayer también se renovaban los 166 escaños del Congreso bicameral.

La gente también fue respetuosa con las medidas de bioseguridad impuestas para evitar la propagación del coronavirus.

La votación fue más lenta y no hubo rastro del tinte festivo de otros tiempos, con puestos de venta de comida típica, helados, globos, juegos para niños y música afuera de los centros electorales.

El país andino atraviesa su crisis económica más profunda en casi 40 años, con una contracción prevista del PIB de 6,2% en 2020.

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