«Los protocolos son cumplibles para la realidad argentina»

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, afirmó que los protocolos básicos presentados hoy que todas las escuelas deberán tener para abrir sus puertas cuando vuelvan las clases presenciales «son cumplibles para la realidad argentina, no se está planteando nada imposible».

«Hoy a fines de junio, hay muchas escuelas que no están en condiciones de cumplir los protocolos, se van a tener que readecuar y las provincias están a la cabeza para hacerlos cumplir», dijo el ministro.

Precisó que en las escuelas que abran sus puertas, se dará prioridad a los alumnos que estén terminando el secundario y el primario y la incorporación paulatina de más grados «lo van a definir nuestros protocolos, no los directores de las escuelas» .

«Los directores se van a tener que adecuar a la realidad de la infraestructura edilicia de su escuela para decidir si cada grado o año se divide en dos o tres grupos o que metodología se establece para asegurar el distanciamiento en los recreos», dijo el ministro.

Por su parte, Diego Golombek, director del Instituto Nacional de Educación Técnica (INET), destacó que «habrá recreos, sólo que puede haber menos porque se reducirá el horario escolar» y destacó: «En estos protocolos básicos agregamos que no puede haber superposición de grados en los recreos y algunos chicos de un grupo saldrán primero y otros se quedarán en el aula».

Para Trotta los recreos «serán distintos, los niños van a tener que crear nuevas maneras de vincularse o pensarse, van ser otros recreos, nuevos juegos y espacios de encuentros distintos a los recreos que había en marzo».

Golombek manifestó, además, que «como habrá una reducción obligada del horario de clases, habrá menos chicos por grado y eso generará que haya alternativas a debatir en cuanto al transporte, porque estamos viendo cuándo es el horario más conveniente para evitar aglomeraciones».

En este sentido, detalló que «analizamos que se entre más tarde a la escuela en función de coordinar el transporte y si el grado se divide en dos o tres grupos los chicos van a ir menos días a la escuela con lo cual se evitaría esa hora pico».

En cuanto a la necesidad de reducir los temores de la familias en enviar a sus hijos a la escuela por lo que ven en los medios de comunicación nacionales y extranjeros, «ofrecemos diálogo y construir esta restauración de la confianza en forma colectiva, este es un proceso que se tiene que dar paso a paso».

Golombek aseguró además que los comedores escolares «van a continuar por un tiempo para primero asegurar la entrega de bolsones de comida a las familias y después hay que tomar todas las medidas de seguridad necesarias para que los chicos que van a comer a la escuela lo puedan hacer».

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