Tope al débito: Los Comerciantes, víctimas de una negociación entre Visa y el BCRA

La administradora de tarjetas pretende que el Estado pague por la infraestructura que utiliza para la herramienta Transferencias 3.0. Las pymes asumen mayores costos por las operaciones superiores a los $5.000

En la última semana, muchos comerciantes se han encontrado con que las tarjetas de débito Visa tienen un tope diario de $5.000 para realizar compras. Puntualmente, se da en las operaciones que se concreten mediante el Sistema de Pagos con Transferencia y que se inicien con ese tipo de plástico. La herramienta Transferencias 3.0 fue lanzada por el Banco Central (BCRA) hace un mes para potenciar los pagos con código QR.

El trasfondo de la decisión de la compañía tiene que ver con una negociación que está llevando adelante Visa con el organismo estatal, en donde reclama que se le pague por el uso de la infraestructura tecnológica y las tarjetas.

Fuentes oficiales indicaron que el tope fue una medida tomada por los bancos «por imposición de Visa» y aclararon que «no hay ningún límite para hacer transferencias desde las aplicaciones bancarias».

Si bien el consumidor no se ve impactado, con el nuevo escenario, el comerciante -que pasó un pésimo año por los efectos de la pandemia- tiene un perjuicio económico ya que, en caso de superar el límite, debe optar por el antiguo sistema para concretar la operación lo que le acarrea mayores costos. Según las fuentes oficiales, con la herramienta de cobros de débito tradicional el comercio paga una comisión del 1,5%, con impuestos incluidos, y debe esperar 48 horas para que se acredite el dinero. En cambio, el nuevo sistema propone un 0,8% de comisión y acreditación inmediata.

Además del tope de compra de $5.000, hay otro de $20.000 para pagos en redes de cobranza y $15.000 para extracciones en esos mismo puntos. Por otra parte, algunas instituciones bancarias también le pusieron límite a los pagos con Maestro, la tarjeta de débito de Mastercard.

Negociación

Aunque algunos hablaron de cuestiones de seguridad, este tope impuesto por Visa tiene que ver con una negociación que la empresa está llevando adelante con el BCRA. La administradora de la tarjeta de crédito pretende marcarle la cancha al Estado y le pide que pague un canon por el desarrollo tecnológico que tiene más de 30 años y por los plásticos que se están utilizando para llevar adelante el sistema Transferencias 3.0. Especialistas del sector descartan que las partes llegarán a un acuerdo y que en el corto plazo el sistema estará funcionando sin tope para los comerciantes.