Decreto establece la obligatoriedad del uso de barbijos comunitarios para circular en la vía pública

El Intendente de la ciudad de Ushuaia, Walter Vuoto firmó el decreto por el cual se establece la obligatoriedad del uso de barbijos comunitarios a toda persona que circule en la vía pública. La normativa tiene alcance para quienes lo hagan caminando, en vehículos particulares, en transporte público de pasajeros, en los transportes que distribuyen bebidas y comestibles, y todos los que continúan trabajando en la cuarentena.

La medida se adoptó para profundizar las acciones preventivas contra el COVID-19 que viene llevando adelante el Municipio y evitar la propagación del virus en la ciudad ya que hay evidencia de que las máscaras pueden reducir la propagación de este virus así como de otras enfermedades similares.

Por otra parte, las personas infectadas con COVID -19 pueden contagiar el virus incluso antes de presentar síntomas, con lo cual el uso de máscaras para toda la población podría ser una medida necesaria.
El uso de máscaras de tela caseras, sumado al distanciamiento social y el lavado frecuente de manos, reduce el riesgo de transmisión del virus.

Las máscaras, incluidas las máscaras de tela y las quirúrgicas, tienen una eficacia medible para prevenir que las personas infectadas transmitan el virus a otros, y lo dispersen por las superficies.
Puntos a tener en cuenta:

1. Disminuir en alguna medida la propagación del virus por individuos infectados. La máscara atrapa partículas de virus en el interior, evitando que las partículas de virus se transporten al aire. Aunque no funcionen de manera perfecta podrían colaborar para que la carga viral que se propague sea menor. Protege a los demás.

2. Disminuir nuevas infecciones por individuos no infectados. La máscara evitaría en alguna medida que las partículas de virus en el aire sean inhaladas desde el exterior. Protege al usuario.

3. Limitar el contacto mano a cara. La máscara pone una barrera física entre las manos potencialmente contaminadas y los conductos a los pulmones. Al tener una máscara en la cara, disminuye el riesgo de que llevemos nuestras manos a la nariz y boca, disminuyendo así consecuentemente el riesgo de infección si hemos tocado una superficie contaminada. Entonces, sumar el uso de máscaras al lavado frecuente de manos puede disminuir las probabilidades de contagio.

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